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“Aumentar la autoestima” es de esos conceptos que nos suenan trillados, de los siempre aplazables, de los que pueden esperar.

¿Y si esa es la trampa, el engaño, hacernos creer que hay cosas más importantes y que ésta puede esperar?

Hoy sube a este escenario una preciosa invitada, E Noelia, y desde lo más profundo espero que nos saque de ese engaño, que con su mensaje  decidamos ser nosotras ese cambio que queremos ver en el mundo, espero que rompamos el molde, que invirtamos la mirada para amar y honrar a la mujer en el espejo.

¿Nos acompañas?


 

Desde pequeñas vamos creando un personaje que nos va alejando de nuestra esencia y es esa la causa de nuestros conflictos internos.

¿Te has dado cuenta de la cantidad de disciplinas, terapias, talleres que surgen para brindar herramientas para el bienestar? Si, cada vez somos más los que queremos unir lo que se separó y separar lo que se unió.

Unir nuestra esencia, reconectarnos con lo que verdaderamente somos.

Separar nuestros patrones, creencias y formas tan arraigadas de nuestro personaje y poder observar eso que nos limita. Hoy hablaremos particularmente de una de las máscaras de nuestro personaje, “la autoestima” y como crecer con ella.

 

1. Desvalorización y autoestima: Máscaras que aún me acompañan.

 

Hoy te voy a contar cómo me fue acompañando la desvalorización, esa sensación de sentir que no valemos, esa sensación de sentirnos incapaces, insuficientes y no aptas para determinada situación.

Desvalorizarnos, nos sucede a todas durante toda la vida.

 

Sabemos que hay varias mascaras que podemos usar para desvalorizarnos, para quitarnos valor a nosotras mismas. Clic para tuitear

 

La autoestima dañada es una de ellas y puede mostrarse de diferentes formas, en diferentes situaciones.

La autoestima es un conjunto de percepciones, evaluaciones, sentimientos,  comportamientos y pensamientos  que tenemos acerca de nosotras mismas.  Es esa valoración que realizamos  basándonos en nuestras experiencias, comparándonos con ideales y con modelos, con algo fuera nuestro que nos han inculcado.

Al desvalorizarnos nuestra autoestima se daña.

Personalmente viví toda mi vida creyendo que era mi personalidad, que yo era así y punto. Me creí ese personaje que fui armando, lo tenía tan incorporado que me costaba sepárame de él, ese personaje al que la psicología llama ego fue quien eligió varias mascaras durante mi vida para protegerse por miedo e inseguridad.

Por las circunstancias de nuestra vida, la identidad, nuestro personaje, va jugado y se va vistiendo de falsa  o baja autoestima.

 

2. ¿Cómo podemos identificar a nuestro personaje?

 

aumentar la autoestima

 

Ahora bien, cada vez que pasen por tu cabeza pensamientos, sentimientos y evaluaciones propias como las que te comparto en la lista de abajo, tendrás la posibilidad de parar y comprender la función que tienen en tu vida:

 

  • Suelo atribuir a causas externas mis logros y a causas internas mis fracasos
  • Pienso y hablo de mis debilidades y casi nunca de mis fortalezas
  • No  inicio ni intento mis metas y sueños,  ya que de antemano creo que no lo voy a lograr
  • No me siento segura de mí misma
  • Mejor no digo mis gustos y opiniones por miedo a ser rechazada o porque pienso que mi opinión no tiene el mismo valor que la del otro.
  • No me siento merecedora de las cosas buenas de la vida
  • Me adapto a los demás, no me relaciono como me gustaría ya que pienso que no lo voy a hacer bien y me van  dejar de lado
  • Necesito la aprobación de los demás con mucha frecuencia
  • Veo al resto de personas como superiores a mí
  • Tengo miedo de decir lo que siento a veces
  • Casi nunca disfruto lo que hago ya que creo que podría estar mejor
  • No me siento feliz y no sé porque
  • Me cuesta acabar lo que empiezo, me boicoteo y desvalorizo sola
  • Me cuesta tomar decisiones ya que creo que decida lo que decida va a ser la opción incorrecta así que me dejo llevar por lo que decidan los demás, aunque sea de mi propia vida
  • Me siento nerviosa muy a menudo
  • No logro tomar la iniciativa
  • Me siento evaluada casi constantemente en situaciones sociales
  • Siento culpa
  • Me siento poco atractiva
  • Envidio la vida de los otros
  • Siento que no tengo nada que aportar

 

¿Te identificas con algo de la lista?

Estos diálogos y sentimientos internos presentes en la autoestima dañada tienen una gran función.

Quiero compartirte cómo fui observando mi personaje y a qué jugaba, porque sé que a todas nos va pasando lo mismo en diferentes circunstancias.

Mi personaje  vistió de  falsa autoestima a mi “parte masculina” esa parte de dar y accionar, y  de baja autoestima a “mi parte femenina” de recibir. ¿Cómo es eso?

Por un lado me mostraba como una súper mujer que todo lo podía,  no mostraba debilidad a la hora de accionar.

Esa máscara de  falsa autoestima  me llevaba a actuar e ir siempre para delante, me hacía creer que podía sola y no necesitada ayuda de nadie, aquella que puso bajo cerradura su sentir y se dedicó a hacer y perseguir un ideal de ser la mejor, autoexigiéndose y tratándose como su enemiga.

Esa mujer no lograba  disfrutar verdaderamente de la vida, no sabía valorar el proceso ni estar en el presente. Siempre persiguiendo una finalidad, inmersa en ansiedad constante.

Esta falsa autoestima, que nos hace creer invencibles daña igual  que la baja autoestima.

Al principio no te das cuenta que es una autoestima dañada, te sientes siempre en necesidad de demostrar que puedes con todo, nunca bajas la exigencia en lo que haces y tienes una necesidad de ser aceptada y querida por todos aunque digas que no.

En mi caso, como buena terapeuta, era la mejor resolviendo vidas ajenas y dando consejos a todo el que lo pedía.

Siempre estaba presente para ayudar. Nunca decía que no y ayudaba a todos, por lo que mis acciones siempre estaban dirigidas a solucionar conflictos de otros.

Siempre veía muy claro el cómo accionar para los demás y si no lo hacía me sentía culpable. Pacientes, amigos, familia, etc.

Y por otro lado, mi parte femenina, en cuanto a la percepción de mi cuerpo, al recibir, a mi intuición y el sentir, mi personaje se puso la máscara de baja autoestima, ya que nunca terminé de aceptarme por completo.

Me desconecté de mi sentir, aguantando y postergándome, como si mi sentir no fuera importante y sí el de los demás, ya que siempre tuve un excesivo cuidado por el otro, quizás por miedo a ser rechazada.

Pero ojo todo esto siempre fue inconsciente. Esta parte siempre estuvo muy ciega en mí y la asumí no hace mucho tiempo al observar detenidamente mi forma de actuar para conmigo y con los demás.

Actuamos en piloto automático y sin darnos cuenta la mayor parte del tiempo. Estamos desconectadas de lo que deseamos realmente. No me paraba a pensarlo y menos ejecutarlo.

Buscar siempre un título que me avale, un diploma, una referencia afuera, un Dios, un Buda, el universo o la nada que me guíe. Teorías que me sustenten y buscar siempre responsabilizar al afuera, por miedo a equivocarme y ser señalada.

Me comparaba con las mejores en cada área, me trataba y hablaba muy mal a mí misma.

Estar relajada, ¿qué es eso?, no lo logré hasta hace unos años, no me lo permitía.  Me autoboicoteaba y nunca era suficiente lo que hacía. En definitiva vivía en guerra con lo que era.

¿Y a ti, te ha pasado?

Nunca soy lo suficientemente buena para hacerlo, era mi frase interna permanentemente. Y sí, mi autoestima dañada fue el gran factor que me impidió pasar a la acción muchas veces. Me justificaba, con que yo no podía o no era buena, para no hacerlo.

 

Tenía un doble discurso, una linda dupla de falsa y baja autoestima. Dependiendo el área, por momentos me creía invencible y por otros me creía un trapo de piso. Clic para tuitear

 

Como parte de una familia, de una sociedad o como parte de cualquier grupo por el solo hecho de pertenecer, buscamos inconscientemente ser aceptadas. Buscamos ser amadas y queridas.

Ser vistas, poder formar parte de algo, tener un valor dentro de un grupo es una necesidad básica biológica de todo ser humano.

 

3. Desaprender a ver nuestra autoestima dañada

 

Solemos poner connotación negativa a todo lo que no nos gusta transitar ni asumir. A todo lo que nos incomoda. No nos gusta la incertidumbre, no queremos sentir miedo, evitamos el dolor y queremos sanar el autoestima dañada.

Hay  muchísimos artículos, libros e información donde te enseñan a cambiar tu autoestima dañada, a eliminar de una vez y para siempre tu desvalorización. Hay artículos para eliminar el miedo, para eliminar las relaciones tóxicas y todo lo que no nos gusta transitar y menos asumir responsabilidad.

Pero hoy te propongo otra cosa, te propongo desaprender a ver nuestra autoestima dañada. Desarmar lo que sabemos y transformarlo para reaprender de ello.

¿Cómo?

 

  • Quitarle la connotación negativa
  • Ver y comprender su función
  • Accionar para transformarnos de su mano

 

Pasar de ver la autoestima dañada a ver  una autoestima en desarrollo y crecimiento constante.  Porque el principal problema es ver a nuestra autoestima dañada como un problema.

Generar Autoestima es todo un proceso que no depende de “controlar nuestra mente”, ni tampoco de un  “trabajo interior”.

La clave para generar una buena autoestima tiene que ver con justamente dejar de tratar de fabricarla y crearla.

¿Acaso no has intentado ya un montón de estrategias, cursos y mantras para aumentar tu autoestima? ¿Han funcionado? Quizás mejoró tu conciencia de cómo te hablas, pero seguramente no logras sentirte como te gustaría.

Un obstáculo muy grande es creer que existe el autoestima entendida como ese ideal de; “me siento absolutamente plena conmigo misma todo el tiempo”, pero no es así!

No existe tal cosa, es un ideal, y los ideales se llaman así precisamente porque no existen. Solemos confundir el ideal con la realidad y eso es algo que no deberíamos hacer.

Cuanto antes soltemos la pretensión de alcanzar ese ideal, antes podrás ponerte realmente en marcha hacia la generación de una mayor autoestima.

Pero, trabajar en generar autoestima no es un objetivo en sí mismo, es un camino, en el que cada nuevo desafío de la vida pondrá en juego tu autoestima y deberás hacerla crecer de nuevo, y así toda la vida.

Porque hoy puedes sentirte plena, puedes sentir que tu interior y tu exterior están en perfecta sincronía. Pero si sucediera algún eventual que desestabilizara ese equilibrio, tendrás que volver a definir tu autoestima para esa nueva realidad, tendrás que evolucionar.

No sirve de nada fabricar porque si autoestima, ésta va a crecer junto con nosotras en cada nuevo desafío, actividad o relación nueva.

Tomar consciencia de esto nos alivia instantáneamente, dejamos de perseguir el ideal y nos dedicamos a actuar.

Un ejercicio rápido para que evalúes tu autoestima, piensa en tus relaciones de pareja, ¿te sentías con la misma autoestima en tu primera relación que con la última? O al empezar un trabajo, ¿valorabas tus habilidades al inicio igual que al pasar un tiempo en él?

¡Muy bien! Llegamos hasta aquí, toma un instante, respira profundamente e intenta redefinir tu autoestima en tu vida hoy!

Redefinir es volver a darle significado pasándolo por tu experiencia. Pensar y escribir qué era hasta hoy y qué es a partir de hoy, soltando los ideales.

La autoestima dañada no es algo negativo, ni un error de percepción, sino que es una alarma que justamente nos ayuda a avanzar y crecer en esa dirección si nos animamos y lo decidimos.

El error es querer eliminar o tapar mi autoestima dañada y no comprenderla. Al igual que cada emoción o como cada sentimiento, la autoestima dañada también tiene su gran función.

¡Si aplicamos los cinco pasos que hoy comparto, la autoestima dañada es nuestro gran motor para avanzar hacia nuestros sueños!

Lo que te propongo es sacarle la valoración, evitar clasificarla como buena o mala. Y quedarnos con que simplemente es una función más que tenemos como seres humanos.

Es momento de comprender qué nos aporta y para qué está en mi vida. Es momento de mirar distinto, entender que es una alarma para crecer en algún aspecto. Aprender a mirar neutro nuestra autoestima, quitando etiquetas.

Si observamos bien, el autoestima dañada aparece en momentos donde hay que iniciar un desafío, un nuevo objetivo, una nueva actividad o cuando inicio una nueva relación.

En cualquier actividad, pequeña, cotidiana o desafiante, donde todavía no estés del todo preparada y sientas inseguridad. 

Tenemos que comprender que no hay fórmulas mágicas para saber cuándo una está o no preparada. Es en el mientras, es en el camino, en el proceso que uno usa sus habilidades y las va puliendo.

Ni antes ni después, en el proceso.

Por eso es fundamental abrazar nuestra autoestima dañada y el miedo que trae con ella  para dar el primer paso.

Entonces, la autoestima dañada es esa percepción de no sentirse apta, no sentirte a gusto ni conforme. Pero además, por el contrario a lo que conocemos, también es justamente lo que te hace ser consciente que en esa área o habilidad tienes más y más para dar y comenzar a pulir.

Te permite hacer consciente que necesitas más habilidades porque hay mucho ahí para ti.

Así que presta atención en qué áreas tienes tu autoestima dañada,  porque te aseguro que hay mucho potencial ahí.

Por eso te animo a transitar y pasar a la acción.

Tomar consciencia que a todas nos pasa en algún área. Que lo importante es comprender la función y animarse al primer paso aunque el dialogo interno sea “no eres buena en eso”. Lo escucho y acciono.

No intento modificar ese diálogo, poco a poco al crecer con cada desafío, relación y actividad te vas superando, creciendo y evolucionando. Ese dialogo va a ir modificándose en el hacer, en el camino, en el proceso.

 

4. Los 5 pasos para expandirnos y trascender nuestra autoestima dañada

 

aumentar la autoestima

 

Ya vimos que la autoestima dañada me avisa que hay mayor potencial, pero también me hace pensar que no soy apta y mi mente me trae ideales para dejarme sin acción y nunca iniciar hacia mis metas.

Vamos a ver cómo hacer funcional a ese sentimiento, a ese diálogo mental y a ese ideal.

Cómo pasar de percibir una autoestima dañada a una autoestima en crecimiento y desarrollo continuo, aplicando estos pasos para desaprender.

 

4.1 Pasos

 

Parar ese dialogo mental, de “no puedo”, de “no soy capaz”, “no valgo”, “no merezco”, no, no, no.

Poner STOP es un paso importante. Comprende que ese dialogo te avisa que tu mente tiene miedo, pero que es justamente hacia donde tienen que ir porque hay mucho para pulir allí.

Observa tu vida. ¿En qué áreas sentís que te falta estima? Escúchate cómo te hablas a ti misma, es un gran ejercicio para ver donde te estas quitando valor propio. Siente tus emociones, tus ganas, registra esas actividades que siempre postergas el iniciar, como te hacen sentir.

Asumir que eres la única responsable de darte valor, de ser cada vez más apta y que la única forma es en el camino. Que jamás vas a sentirte totalmente apta antes de iniciar un nuevo objetivo, meta, una habilidad o una nueva relación. Asumo responsabilidad interna para transformarme.

Integrar en tu vida cotidiana estrategias reales y concretas para el paso a paso. Comenzar en eso que te falta valor a transitarlo, a pulir, a caminar el camino.

Aceptar que la autoestima dañada es un proceso natural que te prepara para obtener mayor aptitud. Aceptar que el dialogo en tu mente será el de “no puedo”, “no lo lograre”, “no soy bueno”.

Aceptar que es la forma de protegernos que tiene nuestro cerebro ante el error, ante lo nuevo, ante la incertidumbre y ante el cambio de accionar hacia lo distinto. Aceptar que el ideal es irreal, no existe, sólo es una imagen en mi cabeza.

Accionar hacia mi mayor aptitud, dar el primer paso a pesar de mi diálogo mental y mi imagen ideal. Accionar hacia un paso a paso concreto en dirección a mi objetivo real. Accionar y confiar que en el camino, en el proceso, voy a ir puliendo y siendo cada vez más apta. Es en el hacer que veo la habilidad.

 

5. Conclusión

 

Si observas tu autoestima ahora, veras que eres perfectas tal y como eres. Que tienes todo lo necesario para iniciar cualquier meta u objetivo y brillar en el camino.

Que aunque tus diálogos internos sean “negativos”, son recordatorios que te van a ayudar a ser cada vez más apta.

Ya no vas a observar tu autoestima dañada sino una autoestima en desarrollo y crecimiento continuo.

Tomar conciencia de esto te alivia instantáneamente, dejas de perseguir ideales y te dedicarás hoy mismo a actuar en tu vida real, creciendo constantemente y expandiéndote.

 

6. Un regalo

 

Me quiero despedir con un regalo que hice con mucho amor y respeto hacia mí misma y todas las mujeres que pasan por algo similar, donde te comparto mi experiencia de como transformé mi desvalorización gracias a mi autoconocimiento. Te invito a descargar mi Guía Práctica “Que tu desvalorización no te detenga,  aprendiendo los 4 pasos para transformarla”.

Un gran abrazo

E Noelia

 

 

E Noelia

 

Si quieres lograr tus sueños, es fundamental comprender como funciona nuestra observación y percepción del mundo que nos rodea. Uso la neurobiología y la lógica de manera fácil y divertida. Acompaño a personas que se han desconectado de sí mismas a reconectar con su verdadera esencia.