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Cómo encontrar el propósito de mi vida es de esas expresiones que viene en ascenso entre muchas personas y perturbando sus vidas de ciudadanos de a pie.

Nada de pánico, yo también me hice esa pregunta.

Pero no obtuve una respuesta mística, tampoco un ángel se asomó por mi ventana con un abanico de proyectos, de esos con altísimas probabilidades de salvar al mundo de la pernicia y potencial de catapultarme a la fama.

Lo que sí me trajo esta pregunta fue la comprensión de información para continuar de manera más consciente, y menos perturbada, las sendas de la vida.

En este artículo me gustaría aclarar, desde la espiritualidad práctica de ciudadana 3.0, lo valioso de varios conceptos, incluido el famoso propósito, y cómo para comprender este necesitamos comprender por qué nos ocurren ciertas situaciones en la vida.

¿Lista? Vamos por ese totazo! Si, es un totazo, yo no dije que sería fácil ni digerible a la primera.

Pero confío en que vas a lograrlo.

 

1. Propósito

 

No le des más vueltas, es fácil.

Ser feliz.

Pero es ese ser feliz sin importar lo que pase afuera de ti.

Es hacer de tu felicidad algo sagrado e imperturbable.

Es una felicidad sin condiciones.

Cuando mi maestro me habló de esto por primera vez yo sólo cambiaba de nalga en mi silla, me retorcía pensando en cómo iba a ser feliz en ese trabajo que me estaba dejando calva, literalmente hablando.

Hemos puesto nuestra felicidad en ideas perecederas, la casa, el carro, el trabajo, en relaciones que no controlamos, nuestras parejas, hijos, colegas.

Detén esa insistente voz que te está exigiendo que consigas, que controles, que te hace creer que sabes mejor que todos cómo deben ser u ocurrir las cosas.

Tu propósito, y el mío, es ser felices sin importar lo que pase afuera.

 

2. Destino

 

CÓMO ENCONTRAR EL PROPÓSITO DE MI VIDA

 

¡Granito de oro, vida triste, ¿qué hice yo para merecer esto?!

¿Te suena?

Ya sabes que me gusta ser práctica, sin mucho rollo. Entonces te lo voy a soltar así:

El destino es todo lo que vinimos a sufrir en esta vida, es todo eso que nos duele, que nos cuesta trabajo.

El destino es todo lo que vinimos a sanar, en palabras más místicas, vinimos a poner luz en esas sombras.

 

Destino es la mejor oportunidad que tenemos para despertar nuestra consciencia y evolucionar espiritualmente Clic para tuitear

 

Las situaciones de destino que más me consultan tienen que ver con las relaciones de pareja, infidelidades, jefes tormentosos, hijos dolor de cabeza, quiebras económicas.

Una vez más, detén esa voz que juzga en tu cabeza, que te culpa. Y por un momento pregúntate qué tienes que aprender de esas situaciones, qué no estás aceptando, a qué tienes miedo.

¿Que no eres dueña de nada ni de nadie?, ¿tienes miedo a quedarte sola y por eso aceptas una relación de maltrato?, ¿sufres porque no te reconocen y tienes miedo a que tus colegas no te acepten?

 

Todos queremos ser amados, reconocidos, aceptados, gozar de situaciones económicas solventes. Pero ni de fundas lo vamos a lograr desde el miedo y la resistencia. Clic para tuitear

 

Todas esas situaciones que vives, que te hacen sufrir, te van a llevar hasta el fondo hasta que sueltes el control, para que por fin entiendas que tú no eres eso y que tu felicidad no puede depender de ello.

La única forma de poner luz en esas sombras es reconociendo que están ahí, dándoles lugar, aceptándolas, soltando el control, de tal forma que tenga lugar la transmutación, es decir, convertir ese destino en misión.

Vamos ahí.

 

3. Misión

 

proposito de vida

 

La misión es todo aquello que ya sabemos hacer. Es el destino transmutado, es la sombra hecha luz.

A través de la misión podemos servir a los demás, pues antes no podemos enseñar aquello que no sabemos.

No estoy hablando en absoluto de trabajo o alternativas de sostenibilidad, estoy hablando de aquellas cosas de la vida que sabes, como dicen las abuelas, “por experiencia”.

Misión es eso que compartes con los demás, con aquellos que vienen detrás de ti.

La misión es enseñar y disfrutar lo que ya sabemos.

En el equilibrio de la misión y el destino disfrutamos la vida.

 

El destino es un diseño pedagógico, cuando comprendemos sus lecciones, cuando no cansamos de sufrir, podemos decidir transmutar todo eso y disfrutar compartiendo una misión. Clic para tuitear

 

Todos, sin excepción, tenemos un destino y la posibilidad de convertirlo en misión, tú decides si quieres recorrer ese camino quejándote todo el tiempo o disfrutando.

Sé que este concepto puede parecer difuso. Te voy a poner un ejemplo:

Imagina que te quiebras una pierna.

A través de esa experiencia puedes aprender a tener paciencia y a ser luz a pesar de estar en esa situación, o puedes quejarte todo el tiempo que dure la incapacidad y decidir no aprender nada porque es una desgracia infinita que te haya pasado eso.

Y no aprendiste nada y no podrás compartir con el mundo tu experiencia de “paciencia”.

Tranquila, no te preocupes, la vida te dará tantas oportunidades para aprender a ser paciente como sean necesarias. Un día lo vas a lograr.

 

4. Función

 

proposito de vida

 

Y por fin hemos llegado al punto confuso.

Nos están vendiendo que podemos vivir de una misión, hacer lo que nos apasiona y vivir de ello.

Bien, algunas veces pasa, pero para ser honesta no es la mayoría de las veces.

Para empezar aclaremos.

La función es esa actividad que realizas y que te permite vivir en este planeta, generas recursos económicos a través de ella. Es lo que haces para ganarte la vida.

Puedes ser médico, presidente de una compañía, mesera, recicladora de basura, estudiante, todas son funciones dependiendo del momento vital en el que te encuentres. Siempre tienes una función.

En cada una de esas funciones seguro vas a tener situaciones de destino. La vida te permitirá realizar ciertas funciones y generará situaciones en las que podrás transmutar el destino en misión.

Actualmente escucho a tantas personas decir: “eso no es lo mío”, “ese trabajo no me gusta”, “yo tengo otro propósito en la vida”, “me estoy regalando por nada”.

Y renuncian a sus trabajos y generan experiencias de sufrimiento innecesarias.

¿Cómo reconoces cuál es tu función? Son cosas, actividades, en las que te va bien.

Este fue mi talón de Aquiles durante muchos años. Ya lo he contado en El día que decidí despedir a mi jefe.

Ahí tenía todas mis situaciones destino juntas. A pesar de tener excelentes resultados en el ejercicio de mis funciones cada día tenía batallas épicas con mis colegas. Y me decía cosas como “este no es mi lugar”, “no nací para eso”.

 

Bobadas, estaba en el mejor lugar para mi entrenamiento espiritual. Clic para tuitear

 

Y en el minuto que decidí, conscientemente, amar mi trabajo, agradecer por cada oportunidad de manifestar mi comprensión y entregar todo mi entusiasmo y cariño al servicio de mis actividades laborales, todo comenzó a cambiar, dejé de resistir y el nudo comenzó a soltarse.

Comencé a transmutar mi destino en misión.

 

5. Intención

 

proposito de vida

 

Sé que hay muchos libros sobre este tema, pero confieso que antes jamás me había interesado por éste. Así que no tengo nada contra que compararlo pero no quería quedarme sin compartir contigo lo que ahora sé.

La función es el ámbito de la vida donde reconocemos fácilmente bloqueos, cuando queremos cambiar de trabajo o de actividad (estudiar también es una función, ser ama de casa también es una función).

Es posible que se deba a la “intención” que tienes con esos cambios que quieres hacer.

Te explico dos escenarios en los que la intención puede bloquearte:

  1. Quieres interferir en la experiencia o vida de otros. Ten en cuenta que cada persona tiene un destino que transmutar, nadie puede hacer la tarea por ellos, ni tu. Si en tu cabeza está “ayudar” y con eso vas a interferir en el proceso de evolución de otros, ten por seguro que la vida no te lo va a permitir y no puedes engañarla, ella sabe lo que rondan tus objetivos.

 

  1. Quieres huir de experiencias de destino. Si tu intención es evitar un sufrimiento, en el trabajo por ejemplo, evalúa qué es eso que quieres evitar. Tal vez ya lo has evitado muchas veces y es hora de que lo enfrentes. Una forma fácil de verificarlo es ver si esa situación ya se te ha presentado en otras ocasiones o en otros lugares. ¿Has estado huyendo a eso?

 

Evalúa tus intenciones y dónde te están bloqueando, tal vez hay experiencias de destino que estás evitando.

 

6. Cómo hice las preguntas al universo para girar el curso de mi vida hacia experiencias más satisfactorias

 

Toda esta información tiene una parte chévere y te la quiero explicar desde mi experiencia.

Cuando inicié mi entrenamiento espiritual, el que aún no termino porque tengo bastante destino por recorrer, había tocado un fondo en el ámbito laboral.

Aunque no tenía nada claro, tenía información para empezar:

 

  • Mi propósito era ser feliz a pesar de toda la mierda que me estaba pasando.
  • La vida no responde a la inercia. Tenía que actuar.

 

Evalué las opciones que tenía, esas cosas que me hacían feliz, como escribir, leer.

Entonces en mi tiempo libre (recuerda que hasta hace poco trabajaba 14 horas al día), después de atender a mis enanas y a mi esposo, comencé a nutrirme de conocimiento espiritual.

Un día llegó la idea de un Blog. Recuerdo que estaba en un entrenamiento para destruir artefactos explosivos, aquí te dejo una foto de la época.

 

como encontrar el propósito de mi vida

 

Estuve casi un mes por fuera de mi casa en este entrenamiento, todas las noches llegaba a investigar sobre el tema Blog y tomé la decisión de iniciar uno.

Le pregunté al universo a través de esa acción, no sabía si eso era para mí o no (aún no lo sé), sólo inicié el Blog en mis ratitos libres, con mucha ilusión.

Un año después, al tiempo que seguía trabajando, logré lanzarlo.

Ya sé que parece mucho tiempo, y no puedo expresar en palabras todo lo que aprendí ese año, no sé como los días se estiraban para lograr avanzar, pues al mismo tiempo aprendía sobre negocios on line e investigaba herramientas espirituales, como Hooponopono, Flores de Bach, Curso de Milagros.

Aún no sé si mi función girará por siempre alrededor de un Blog, y el destino me persigue, no es algo de lo que pueda huir.

Mis miedos me siguieron, mis problemas, mis reacciones.

Y sólo permito que la vida me guíe, no lo resisto.

Hoy mi función es ser Blogger y administradora de hogar (de alguna forma tengo que ayudar en mi casa), y esa función puede cambiar, pero mi propósito no, que es ser feliz a pesar de todo lo que pase afuera, a pesar de que mañana comprenda que esta función no da más.

¿Y tú? No te dejes joder la vida, encuentra tu camino, lee las señales!

Cómo encontrar el propósito de mi vida te trajo hasta aquí, eso ya es tuyo, ahora ve y gózate ese destino, conviértelo en misión y sirve al mundo.