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Para algunos hasta el número de un piso o la placa de una moto podrían ser señales del universo, y no quiero decir que no lo sean, pero no es de eso que quiero hablarte.

Yo prefiero ser más práctica, más espiritualidad verificable y poco de andar buscando entre los diccionarios místicos lo que el universo me quiere decir con que un gato tuerto me lance una mirada.

Bueno, confieso que el 11:11 me transporta y definitivamente pienso en ángeles. “No estoy sola, gracias”, es la frase que siempre viene.

Pero las señales van a más allá de la mística, de hecho hacen parte de la vida diaria, de ciudadana de a pie, o así las uso yo.

Con este post quiero animarte a que descubras el poder y la capacidad que tienes para interpretar tus propias señales y para preguntar, somos canalizadoras por naturaleza y sólo es cuestión de práctica y de dar con la información y las herramientas que nos hagan vibrar, despertar.

 

  • ¿Te suena estar frente a una situación y/o oportunidad y no saber qué decisión tomar?
  • ¿Todos los miedos te atropellan y tienes la capacidad de imaginar los peores resultados?
  • ¿O tomas una decisión y te quedas pensando “qué tal si la otra decisión hubiese sido la correcta?

 

Bien, espero que con la información a la que ahora tienes acceso puedas comenzar a disfrutar el camino.

Ey, no hay resultados buenos o malos, no hay decisiones equivocadas, estamos en la escuela de la vida, no lo olvides.

¡Pero sigue las puñeteras señales!

 

1. ¿Cuándo son señales del universo y cuándo no?

 

Fácil, las señales del universo no dan miedo.

Si eres novata, no te preocupes, un ángel no entrará por tu ventana tocando un arpa para darte el mensaje, a no ser que estés preparado para esas apariciones espontáneas, y hay personas que lo están.

La angustia, no es una señal.

Un presentimiento que encubre un miedo, no es una señal. Ejemplo: “hijo, no vayas a ese paseo, presiento que te vas a accidentar”. Eso es “miedo” y se gestiona desde lo individual, no interfiriendo en los procesos de otras personas.

Vale aclarar que el universo te da las señales, pero cada quien decide si las sigue o no. El universo no nos evita el error, de hecho éste está permitido para que cada persona verifique en su experiencia y se entrene. Cada vez lo hará mejor.

 

2. Leyes para comenzar a comprender las señales del universo

 

Son varias las leyes que, conociéndolas, nos permiten desarrollar esa capacidad para interpretar las señales del universo.

A este punto pregúntate:

  • ¿Cuántas veces has creído que tienes buena suerte debido a un resultado milagroso en tu vida?
  • ¿Cuántas veces has tenido resultados desastrosos y has culpado a la mala suerte?

 

Bien, los resultados han sido regidos por leyes, y el desconocimiento de éstas han hecho que, probablemente, no logres volver a manifestar un resultado que desde tu perspectiva es satisfactorio, en tanto no sabes cómo lo lograste la primera vez.

Y el segundo caso es el  resultado de desobedecer la ley, claro, de forma inconsciente, esto hace que no reconozcas como generaste el desastre para hacerlo mejor la próxima.

A continuación te presento cuatro leyes que, desde mi punto de vista, te pueden ayudar para descifrar lo que el universo quiere decirte.

 

2.1 Ley de advertencia

 

“No sucede nada en nuestra vida que no haya sido previamente anunciado” Gerardo Schmedling Clic para tuitear

 

Los ángeles de la guarda son los seres encargados de evitar que nos ocurran situaciones de sufrimiento innecesarias para nuestro proceso de evolución o aprendizaje.

Así, intervienen en situaciones o ponen en nuestra mente pensamientos que nos invitan a cambiar de ideas, acciones o intenciones, o también podrían influir en la mente de otras personas, y es de esta forma que crean circunstancias físicas que podemos reconocer fácilmente como una ADVERTENCIAS de la vida o como una acción de los ángeles de la guarda.

 

“Esta ley está diseñada para evitarnos sufrimientos inútiles y se manifiesta de una forma muy sutil, a través de detalles simples y aparentemente intrascendentes, que generalmente se presentan en secuencias de tres o más avisos como: una llamada inapropiada que nos demora – la llanta de un carro que aparece pinchada – la vía que tomamos está bloqueada”. Gerardo Schmedling

 

¿Y cómo reaccionas tú frente a estas situaciones?

Yo era de las que se quejaba y gemía frases tipo “¿Por qué me pasa esto a mí?”.

Ese era mi rol de ignorante de turno, incapaz de reconocer las advertencias que la vida me poniendo en frente.

Hay otras ocasiones en las que esta ley se manifiesta con situaciones repetitivas, puede ser en los negocios, inversiones, relaciones, la salud, etc., donde estamos cometiendo una  otra vez el mismo error, o asumimos la misma reacción o actitud, ignorando la señal de advertencia.

Es en este tipo de casos que la vida nos lleva a vivir experiencias cada vez más duras, para enseñarnos nuevas actitudes o respuestas ante la vida, en tanto las situaciones “más sencillas” no fueron suficientes para generar o inducir al cambio o a la comprensión.

Para trabajar con esta ley ante una situación que se te repite constantemente, puedes preguntarte: ¿qué tengo que aprender? ¿qué tengo que cambiar? ¿qué no estoy aceptando?

Aunque las posibilidades de esta ley pueden ser infinitas, si asumes el rol de observadora podrás atar las situaciones y comprender las señales, aún en situaciones que parecen carecer de conexión o sentido.

Ejemplo de ello es cuando se menciona en una conversación algo que tú estás pensando hacer,  cuando se bloquean tus planes, cuando te hablan de personas que no conoces pero que están viviendo tu mismo problema/situación/experiencia.

En todos los casos, es la ley de advertencia actuando a través de los ángeles de la guarda para ti.

 

2.2 Ley de oportunidad

 

señales del universo

 

“Los ángeles de la guía se encargan de orientarnos hacia las actividades, los sucesos, los lugares, las relaciones, y todas las experiencias que son necesarias, tanto para el desarrollo de la misión y la función, como para lograr el mejor aprovechamiento de las situaciones asociadas al destino”. Gerardo Schmedling

A diferencia de la ley de advertencia, la ley de oportunidad nos abre un abanico para encontrar grandes satisfacciones y, de igual forma, se reconoce a través de los detalles sutiles en la vida.

Sin embargo, nuestra mente, ego, no juega muy malas pasadas y es así como perdemos estas preciosas oportunidades.

Dime si te suenan algunas de estas frases: Esto no es lo mío – a mí no me gusta eso – a mí no me toca – no me voy a regalar – no me motiva – no me valoran – no me aguanto más.

¿Eres de las que está dejando escapar lo que la vida tiene para ofrecerte?

Para que estés atenta, las señales de esta ley algunas veces son tan simples como un desconocido que te da una tarjeta, un amigo que te invita a una cena, una persona que te pide un favor, el jefe que te manda a hacer un trabajo que jamás has hecho, alguien te ofrece un trabajo que no conoces…

¿Cómo has reaccionado en el pasado antes este tipo de situaciones?

De otro lado, aprovechar las oportunidades implica que cualquier cosa que decidas hacer, cualquier trabajo extra que aceptes o cualquier reto, lo harás con toda tu energía, amor, como si fuera lo más importante en tu vida, como si lo hicieras para la personas que más amas, como si se tratara de tu propia empresa o proyecto.

Cuando haces esto y no te detienes a ver o quejarte por dónde lo haces, el tipo de trabajo que es o para quién lo haces, ¿qué crees? Pones la ley a tu favor y los resultados son abrumadoramente sorprendentes.

¿Me permites darte un ejemplo personal, algo que me está ocurriendo en este momento?

Al inicio de este año tuve la oportunidad de entrevistar a una gran persona, la encontré a través de una actividad en online, simplemente sentí que debía estar ahí.

Con el paso de los meses esta persona volvió a contactarme para proponerme una colaboración y de ahí, y de forma espontánea, esta persona me comentó que estaba buscando practicantes, lo que significa realizar algún trabajo sin el compromiso de una contratación.

Y me postulé, con 7 horas de diferencia entre nuestros países esta ha sido la colaboración más significativa para mi proyecto, por todo lo que he aprendido, por sentirme acompañada en un emprendimiento online, que a veces puede ser un camino solitario.

Y casi dos meses después de estar colaborando sin ninguna remuneración de tipo económico ha salido una propuesta de contratación… ¿Cómo crees que pasó esto?

Aunque la posibilidad de contratarme era muy baja, sobre todo por la diferencia horaria, realmente me enamoré de este proyecto, lo sentí tan mío que realmente di lo mejor de mí,y los resultados no se hicieron esperar para este precioso proyecto… y para quien te escribe.

Ahora puedo seguir con el crecimiento de mi blog al tiempo que genero recursos colaborando en un proyecto alineado con mis valores en un nicho que me inspira.

Así son las señales, simples.

 

2.3 Ley del dos

 

señales del universo

 

“Hagas tu voluntad así en la tierra como en el cielo”

 

La ley del dos nos da la oportunidad de hacer la voluntad del Padre. Comprenderla es muy sencillo, en tanto se manifiesta a través de un lenguaje binario  (Sí – No).

Todo aquello que se facilita se reconoce como Sí, y todo aquello que se bloque se reconoce como No. Y esta ley sólo responde a las preguntas que se hacen a través de la acción, el movimiento, pues la vida no responde a la inercia.

Quiero que anotes que cuando usamos esta ley lo hacemos en búsqueda de la señal del universo para tener esa respuesta que la vida quiere darnos, no para tener los cómo consigo eso que yo quiero. De eso se trata dejarnos guiar.

“Si vas a pasar hojas de vida, envíalas tanto a las empresas que te gustan como a las que no, a veces la vida nos tiene reservadas grandes satisfacciones allí donde la personalidad se niega a trabajar, o es precisamente en ese lugar donde yo más puedo servir y realizarme como ser humano, y la única forma de saberlo es preguntarle a la vida”. Gerardo Schmedling

 

2.4 Ley del tres

 

En pocas palabras, la ley del tres no es más que el termómetro de la constancia “razonable” frente a las opciones de la vida o frente a nuestras expectativas. Pues en alguna ocasiones lo que practicamos no es constancia sino terquedad inquebrantable respecto a lo que la ley de advertencia nos está diciendo NO.

En caso que tengas dudas ante una situación puedes intentarlo mínimo tres veces, de esta forma verificas que no es falta de constancia.

Observa los resultados, si ves que aunque sea poco avanza de manera positiva, ese propósito tiene posibilidad de éxito. Pero si por el contrario sólo observas estancamiento o retroceso, mejor desiste, así no caes en la terquedad, así no te generas experiencias de sufrimiento innecesarias. 

 

Y en caso que no estés segura, inténtalo hasta siete veces, así aseguras que sobra terquedad 🙂 Clic para tuitear

 

No existen negocios buenos o malos, no existen viajes buenos o malos, no existen novios buenos o malos, o empresas buenas o malas. Existen negocios, viajes, novios y empresas correspondientes para cada persona.

Si logras identificar que tiene posibilidad de éxito o no para ti, vas a ahorrarte mucho sufrimiento.

Ey, como siempre, no me creas nada, verifícalo.

 

3. Mis pasos para pedir las señales

 

Como ves, el tema de las señales es algo práctico y verificable en nuestra propia experiencia de vida, nada de líos místicos.

Los siguientes son pequeños pasos que también me funcionan a la hora de pedir señales:

  • Ponte en modo pedir señales, es decir, ponte en silencio, respira y toma consciencia del momento y de lo que quieres hacer.
  • Lanza la pregunta (y no te pongas trascendental). Sé práctica, directa y amorosa 😉
  • Puedes cerrar con una frase tipo “muéstrame las señales” – “muestrame el camino y dame el valor para seguirlo” – “haz que vea” – “permíteme ver lo que esta situación quiere enseñarme”. Me gusta enunciar esta frase en voz alta.
  • Observa sin expectativa, sólo atención.

 

Hace un par de días me sentía agobiada con una situación, tenía que proponer un abanico de temas para un evento que estaba organizando.

Mi mente egoíca ya me había contado un montón de historia en las que yo era una total perdedora, hacía todo mal y renunciaba al proyecto.

Afortunadamente logré detenerla a tiempo.

Esa noche, ya en mi cama y saturada con ese carrusel de pensamientos, seguí los pasos que te comparto y enuncié:

“Mándame una señal, ¿debo renunciar?”

Y uno tras otros comenzaron a llegar los temas a mi mente.

No fue una voz, no fue un unicornio azul… Sólo comenzaron a brotar, y vi que sobre mi mesa había un esfero con una libreta, ni recordaba que estaban ahí.

Entonces me senté y en dos minutos tenía todo el esquema montado.

¿Una señal?

Para mí sí.

 

4. Conclusión

 

Decidí escribir este artículo porque en un breve momento de la vida comprendí que ya estaba comprendiendo, integré esa certeza de ser guiada por la vida.

Muchas veces el universo me ha dado un rotundo no (o un todavía no). Uno de mis referentes rechazó hace poco mi propuesta para una entrevista, otro proyecto rechazó mi artículo…

Pero también me ha dado muchos sí.

Sí haz ese viaje a España, sí comienza un proyecto online, sí invierte en esas mentorías, sí lanza ese evento.

Cuando mi proyecto no monetizaba le pedí al universo “dame esa señal”. Y descubrí que había procastinado todo el tema administrativo y contable, no me siento cómoda trabajando ese tema, me parece aburrido.

Cada semana decía “el siguiente lunes investigo”.

Pues es así como generamos el caos en el universo, sentía algo, pensaba algo y hacía una cosa completamente distinta… ¿Cómo iba a manifestar prosperidad en mi negocio con ese punto tan abandonado e invisible para mí?

Claro, lo otro también es importante, escribir, las colaboraciones, etc. Pero monetizar viene con otras responsabilidades.

Sentí como si la vida me preguntara “¿tu blog es un hobby o es un negocio serio?”.

En ese momento se hizo el click en mi mente!!! Y llamé a mi padre, quien tiene una empresa dedicada al diseño de software y asesoría en asuntos contables. Concretamos una cita y dos días después, antes de la cita, había generado mis primeros ingresos.

¿Otra señal?

Cuéntame en los comentarios si conocías las leyes que te acabo de nombrar o cómo interpretas tú las señales del universo.